Cuando la marihuana mueve el 50% de la economía: el “Tigre” Ramírez y su amarga comprobación

CANINDEYÚ- El gobernador de Canindeyú, César “Tigre” Ramírez, admitió que la incursión de familias de escasos recursos en el negocio de las drogas (principalmente plantación de marihuana), es el drama del momento en el ámbito de su gobernación, ya que tiene aristas problemáticas de no fácil solución.

“Antes cuando escuchaba que algunos periodistas decían que en Canindeyú el 50% de la economía (del departamento) se basaba en el negocio de la droga, yo me enojaba. Pero después comprobé que lastimosamente es así. Hay que abordar ese problema, porque mucha gente depende de ello, pero también nosotros no podemos aceptar eso porque es delito”, declaró este sábado Ramírez a la emisora 1080 AM.

El mismo remarcó que el hecho de que familias que subsisten mediante el negocio ilegal de plantar marihuana en sus fincas plantea la contracara de la necesaria lucha contra el narcotráfico: cómo el Estado podrá combatir el flagelo, al tiempo de brindar una solución para que esas familias tengan la forma de sobrevivir.

EL CASO KAMBA REMBE

Kambá Rembé es la colonia ubicada en el departamento de San Pedro en donde “técnicamente” la población, mayoritariamente, se dedica al cultivo de la marihuana.

Incursiones represivas, trasuntadas en decomiso de la hierba “maldita” prensada, semillas, eliminación de plantaciones y otras acciones, no han revelado éxito alguno. Todos vuelven a plantar de nuevo.

Kambá Rembé es un pueblo de familias que se sustentan en el negocio del cannabis, la batalla contra la plantación del producto parece haber sido perdida.

¿Cuánta es la rentabilidad de plantar marihuana?

“Tengo como una hectárea de cultivo y en el asentamiento se cultiva desde el inicio, desde 1990, por la necesidad que había. Por una hectárea sacas 1.000 kilos y está a 10.000 el kilo. Dependiendo de la producción y el clima podes sacar entre 10 a 15 millones por hectárea”, indicó un productor de cannabis a la emisora Monumental.

Una actividad legal y común en el campo, la plantación de mandioca, en contrapartida genera en una hectárea apenas dos millones de guaraníes.

La gran diferencia, sumado a la fácil colocación de la marihuana (los acopiadores están organizados en “cooperativas”) hace que el negocio narco se haya instalado en varias zonas del país. ADN