Presidente Petro de Colombia desafía política antidrogas de EE. UU. ante la ONU

El presidente de Colombia, el país aliado más antiguo y leal de Estados Unidos en la guerra contra las drogas en Latinoamérica, hizo desafiantes declaraciones sobre la política antidrogas en su primer discurso como mandatario ante la ONU.

El 20 de septiembre, Gustavo Petro dirigió su primer discurso como presidente de Colombia en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Durante veinte minutos, el mandatario llamó la atención en el escenario internacional sobre la fallida lucha contra el narcotráfico y el cambio climático, e hizo especial énfasis en el uso del glifosato, la política antidrogas y la destrucción de la selva amazónica.

“La guerra contra las drogas ha fracasado. La lucha contra la crisis climática ha fracasado”, señaló el mandatario del país suramericano. “La selva que se intenta salvar es al mismo tiempo destruida”, dijo, y expuso como ejemplo el uso del glifosato para erradicar cultivos ilícitos en Colombia. “Para destruir la planta de coca arrojan venenos, glifosato en masa que corre por las aguas, detienen a sus cultivadores y los encarcelan”, añadió.

Tras exhibir las contradicciones de la actual respuesta de los Estados frente al problema del narcotráfico, calificó de “hipócrita” el discurso de los países desarrollados para salvar la selva, que “se quema mientras hacen la guerra”.

Por último, Gustavo Petro hizo un llamado regional a salvar la Amazonía y a “acabar con la irracional guerra contra las drogas”. De lo contrario, la batalla no solo se prolongará cuatro décadas, sino que, además, “Estados Unidos verá morir de sobredosis a 2.800.000 jóvenes por fentanilo, que no se produce en América Latina”, puntualizó.

La intervención de Gustavo Petro marca un cambio radical en la posición que ha adoptado Colombia, no solo en la guerra contra las drogas, sino en la relación del país suramericano con Estados Unidos.

El discurso del presidente de Colombia fue una bofetada pública a los fallidos y costosos esfuerzos de Washington por ganar la guerra contra las drogas en la región. Desde el año 2000 hasta el 2016, Estados Unidos aportó US$10 mil millones para la seguridad, el sistema judicial y el desarrollo de Colombia, en un acuerdo de cooperación bilateral que se conoce como el Plan Colombia. A esto se suma que el país norteamericano ha invertido entre US$640.000 millones y un trillón de dólares en todo el mundo para ganar la lucha contra el narcotráfico, según estimaciones de Human Rights Foundation.

Pero Petro no es el primer presidente de Colombia en hacer una crítica a la actual política antidrogas. En el año 2012, desde el otro extremo del espectro político, Juan Manuel Santos (2010-2018) señaló que, después de derramar sangre y hacer tanto esfuerzo, los resultados en la guerra contra las drogas no son tan visibles. “En la lucha contra el narcotráfico vamos como una bicicleta estática”, afirmó el mandatario en ese entonces. 

Durante mucho tiempo ha existido la sensación de que Colombia, al igual que otros países latinoamericanos, pagan el precio en sangre por el consumo, no solo en Estados Unidos, sino también en otras partes del mundo. Ahora bien, la pregunta es: ¿cómo Estados Unidos y Colombia encontrarán un terreno común para avanzar? Sin duda, hay algo que une a ambos gobiernos: la conservación del medio ambiente. A.NEWS