El mes de octubre tuvo el índice más alto de sicariatos, según un análisis

El experto hizo un comparativo del número de atentados en los últimos dos años, el cual arrojó que el 2021 superó la cifra de ataques del 2020, con un incremento del 13,5% de casos.

“Se puede decir que hoy el sicariato es en el Paraguay un fenómeno asentado y en constante crecimiento”, consideró el analista Jorge Rolón Luna. Según los datos que recabó, hasta el mes de octubre de este año, se produjeron 151 ataques de sicarios, sobrepasando ya el número total de casos del 2020.

Este año, según el cálculo, cada 48 horas aproximadamente se produjo un atentado y fue el mes de octubre el que se llevó el índice más alto del 2021 y podría ser de la historia del Paraguay, con 23 sicariatos, dejando 29 víctimas (23 muertos y 6 heridos).

Rolón Luna, ex director del Observatorio de Seguridad y Convivencia Ciudadana en el Ministerio del Interior, decidió recabar datos estadísticos sobre el sicariato desde el 2020. Sostuvo que el fenómeno no está siendo estudiado y que se habría que tipificar como un tipo penal autónomo.

PRINCIPALES ZONAS. El sicariato va sumando números de atentados en zonas fronterizas y también en los últimos meses fue extendiéndose hacia la zona Central del país.

Sin embargo, la frontera sigue siendo la zona protagónica. “Las hipótesis que tengo es que hay una mayor actividad de narcotráfico en el país. También está el involucramiento de redes criminales en el tráfico de cocaína, (que se acrecentó) y luego las disputas por territorios, por rutas, por el negocio mismo”, dijo Rolón Luna.

Sobre ese punto, el analista consideró que “el narcotráfico impacta en casi todos los ámbitos de la sociedad paraguaya. Una expresión característica de ese mundo es el sicariato”.

El pasado 9 de octubre, nuevamente se activó la alarma en cuanto a los reiterativos atentados, cuando se produjo el cuádruple homicidio en Pedro Juan Caballero. Se presume que el objetivo era Osmar Álvarez Grance alias Bebeto, quien habría tenido vínculo con el narcotráfico.

Y ligado al tráfico de drogas, también se involucra a instituciones del gobierno en la protección para que este negocio continúe. “Hay mucho Estado y mucha política en el narcotráfico en el Paraguay” –sostuvo el analista–. Explicó que “no se puede traficar drogas sin la aquiescencia (consentimiento) de algunos ámbitos del Estado”, dijo.

Recordó, además, que se mencionó a diputados y senadores con fuertes vínculos con el narcotráfico, en un informe del Senado en el 2014. Dijo que actualmente los involucrados siguen ocupando cargos en el Estado.

IMPACTO. Este tipo de violencia que se expresa en el homicidio tiene un impacto muy fuerte. El sicariato cuando se instala deja de ser un fenómeno criminal, se convierten una instancia autónoma de control de territorio, de dominio violento. Surge la extorsión y las amenazas a los que quieren hacer política o cuestionar el orden político, analizó el experto.


Hay mucho Estado y mucha política en el narcotráfico en el Paraguay. No se puede traficar sin la protección. Jorge Rolón Luna, analista. UH