Frontera

Policías arrebataron US$ 1.000.000 a una banda de narcos en el Chaco

Un grupo de policías se alzó con al menos un millón de dólares en tres aprietes consecutivos en el Chaco a una banda de narcotraficantes que trae cocaína de Bolivia. Las extorsiones ocurrieron en la zona donde hace una semana la Senad incautó 50 kilos de la citada droga.

“Policías les sacaron US$ 1 millón a narcos”

La queja sobre las extorsiones de seguido fueron hechas por los propios narcotraficantes, que esta vez tuvieron que asumir el rol de “víctimas”. Obviamente, la denuncia no fue presentada de manera formal ante las autoridades.

Según los datos, el primer caso sucedió a mediados de diciembre, cuando un vehículo con doble fondo ingresó desde Bolivia a Paraguay por el paso fronterizo de Mayor Infante Rivarola, en el departamento de Boquerón, a 740 kilómetros de Asunción.

El rodado fue retenido durante un día en una comisaría de la región, mientras los intervinientes negociaban con el dueño de la mercancía, quien resultó ser un conocido “pez gordo” esteño que cumple una elevada sentencia en prisión.

Tras arribar a un acuerdo, el patrón narco envió a un emisario que pagó 250.000 dólares a los uniformados y estos liberaron el narcovehículo.

Sin embargo, no contentos con su botín, los mismos agentes avisaron a otros colegas que volvieron a demorar el mismo vehículo más adelante, pero el conductor ya se había avivado y trasladó la droga a otro rodado, que a su vez llegó sin inconvenientes a Ciudad del Este.

A principios de este año se llevó a cabo un operativo idéntico, perpetrado por los mismos uniformados, que serían de una oficina técnica especializada y de una comisaría de la zona.

Empero, el botín en este caso de enero habría sido nada menos que de 350.000 dólares, por una carga más grande de cocaína que fue retenida inicialmente, pero que al final fue liberada con el pago de la jugosa coima. 

El último apriete grande sucedió presuntamente el 18 de febrero. En esta oportunidad la modalidad de extorsión fue invertida. 

Supuestamente, la víctima de retención fue el chofer de un colectivo de pasajeros que hace viajes desde Paraguay a Bolivia.

El micro fue interceptado antes de salir de nuestro territorio y su conductor obligado a entregar cuatro paquetes de 100.000 dólares cada uno, de los siete paquetes que llevaba para pagar en Bolivia por una carga de cocaína que debía enviarse después a nuestro país en una avioneta.

Como se trataba de un caudal superior, las negociaciones en este caso fueron más reñidas. De hecho, fueron tan duras que el negociador del cargamento tuvo tiempo suficiente para grabar al policía que le pedía el dinero.

En la conversación telefónica, que puede ser escuchada en la página de ABC Digital, el uniformado paraguayo se “compadece” del narco y le propone como última opción quedarse con tres paquetes, es decir, 300.000 dólares, y liberar al chofer para que llegue a Bolivia con cuatro paquetes. El traficante, que es un secretario del verdadero patrón, le pide al agente que se lleve solo un paquete de 100.000 dólares. Incluso el intermediario revela que el dueño de la mercancía podría matarlo por perder su “encomienda”. El efectivo policial, lejos de conmoverse, se burla del cocainero y le corta en la cara. 

Al final, los policías supuestamente se llevaron cuatro paquetes y soltaron al chofer con tres.

Esta fue la acción que motivó el enojo de los vendedores de drogas que filtraron algunos de los audios y los datos precisos de quiénes son los policías involucrados. Sin embargo, cuando los narcos fueron a buscar venganza, se enteraron de que sus extorsionadores ya fueron trasladados del Chaco.

Trasladados

El director general de Prevención y Seguridad de la Policía, comisario general Aldo Benítez, dijo ayer en el programa Crimen y Castigo de ABC TV, tras escuchar la grabación, que hasta ahora no recibieron ninguna denuncia al respecto y confirmó que hubo varios traslados desde el Chaco a Asunción, coincidentemente luego de la última supuesta extorsión.

Por ejemplo, confirmó que el subcomisario Ricardo Javier Rojas Jara, quien era jefe de la comisaría de Infante Rivarola, pidió su traslado y ahora trabaja en la comisaría 24ª de Asunción. 

Por su parte, el director de Delitos Económicos, comisario principal Aurelio Marín, también confirmó que sus dos agentes destacados en la zona fueron trasladados recientemente, pero en el marco de rotaciones normales.

Ellos son el oficial inspector Óscar Milciades Caballero Ortiz y el suboficial principal Juan Pablo Peralta Duré. ABC

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