Frontera

Asuntos Internos interviene en caso de coima de US$ 1 millón en el Chaco

El comandante de la Policía, comisario general Walter Vázquez, autorizó ayer la intervención de la dirección de Asuntos Internos en el caso de la megacoima de un millón de dólares que habría cobrado en el Chaco un grupo de agentes a una banda que trae cocaína desde Bolivia.

La dirección de Asuntos Internos, instancia policial que Juan Ernesto Villamayor quiere transferir a cargo del Ministerio del Interior, abrió ayer una investigación sobre la megacoima que supuestamente cobraron en tres aprietes consecutivos unos agentes que prestaban servicios en el Chaco.

El primer pago recibido por los policías, consistente en 250.00 dólares, fue en diciembre pasado, cuando apresaron y después liberaron a los traficantes que acababan de ingresar desde Bolivia con un cargamento de 250 kilos de cocaína.

En enero de este año, los mismos efectivos volvieron a cobrar otros 350.000 dólares por dejar entrar al país otro alijo de 350 kilos del polvo blanco, pertenecientes a la misma facción.

El 18 de febrero último, es decir, hace menos de un mes, la misma gavilla policial se quedó con 400.000 dólares de los 700.000 dólares que un chofer de colectivo llevaba a Bolivia para el pago por una carga de cocaína que después tenía que ser enviada a nuestro país en avioneta.

Las extorsiones no iban a trascender si es que los narcos no grababan las exigencias que los policías hicieron por teléfono.

De hecho, lo que molestó a los traficantes fue que uno de los uniformados le cortó en la cara el teléfono a un intermediario quien quería pagar menos de lo que pretendían los policías

El patrón de la banda es un narco esteño que cumple una elevada pena en prisión.

Quieren vengarse

Las “víctimas” de los aprietes, obviamente, no hicieron la denuncia formal ante las autoridades, porque querían cobrar venganza contra sus extorsionadores.

Sin embargo, cuando fueron a buscar a los efectivos al Chaco, se enteraron de que estos ya habían sido trasladados a Asunción.

En ese sentido, la misma Comandancia de la Policía confirmó que, coincidentemente, uno de los recientemente trasladados a la capital fue el subcomisario Ricardo Javier Rojas Jara, quien era jefe de la comisaría de la localidad fronteriza de Infante Rivarola, zona donde justamente se produjeron las extorsiones consecutivas.

Rojas venía trabajando desde entonces como subjefe de la comisaría 24ª de Asunción, cargo del cual fue destituido ayer y ahora está a disposición de la dirección de Asuntos Internos, cuyo titular es el comisario principal Arturo González.

El subcomisario trabajó por muchos años en el departamento Antinarcóticos, unidad encargada justamente de combatir el narcotráfico proveniente de Bolivia.

Los otros indagados por la megacoima son el oficial inspector Óscar Milciades Caballero Ortiz y el suboficial principal Juan Pablo Peralta Duré, quienes trabajaban en la oficina regional de la dirección de Delitos Económicos en el Chaco.

El superior de ambos, comisario principal Aurelio Marín, también había confirmado que el oficial y suboficial fueron traídos desde el Chaco a la base de Asunción coincidentemente después de que supuestamente se produjera la última extorsión.

El oficial Caballero fue destinado al departamento Financiero de la capital y el suboficial a la oficina regional en Alberdi, puestos en los que seguían trabajando, al menos hasta ayer.

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