Frontera

Acompañando el crecimiento del país

Alejado de la actividad política y del sector público, Santiago Peña integra actualmente el directorio de Banco Basa, una entidad que se encuentra en un proceso de evolución para adecuarse a las nuevas exigencias de un país en crecimiento.

Su sólida formación académica, y principalmente su paso por el Banco Central del Paraguay (BCP) y la cartera de Hacienda llevaron a Santiago Peña a adentrarse en múltiples aspectos de la realidad nacional. Hoy, esos conocimientos técnicos y su experiencia como administrador, los vuelca al sector privado y la sociedad civil.

En esta entrevista, brindada a la Revista FOCO, habló sobre los nuevos desafíos en Banco Basa, una entidad que se fortaleció y creció en los últimos años y que sigue consolidándose en el mercado. También ratificó su compromiso de seguir trabajando por un Paraguay mejor, desde el sitio en el que le toque desempeñarse.

Este año, el Banco Amambay SA cambió su denominación a Banco Basa ¿a qué se debió?

Es parte de un proceso de evolución que empezó hace más de 4 años, cuando se hicieron algunos cambios dentro de la plana ejecutiva y se conformó el directorio actual, al que me sumé yo desde marzo. Banco Basa, antes Banco Amambay Sociedad Anónima, ya tiene 25 años de trayectoria en Paraguay, tiempo en el que pudo sobrellevar varias crisis financieras. Parte de ese proceso era darle una nueva imagen, aunque muchos de nuestros clientes ya nos identificaban como Banco Basa. También es una tendencia mundial acortar nombres, utilizando las siglas. Todo ello nos llevó a plantear un rebranding, un cambio de la imagen, con la denominación Banco Basa, con la misma experiencia y el mismo conocimiento de los clientes.

Es de suponer que este cambio de imagen viene acompañado de toda estrategia…

Estamos haciendo muchos cambios y concretando alianzas estratégicas con gremios empresariales. Hace un año y medio se hizo un acercamiento con la Asociación Rural del Paraguay (ARP) para la firma de un convenio que permita financiar las operaciones de los productores de ganado, lo que permitió al banco aumentar su exposición ante el sector ganadero del país. Siempre fue un banco con un perfil muy conservador, de poco tamaño, pero hace unos años comenzó a cambiar buscando una mayor aproximación a los clientes, aumentando el financiamiento al segmento corporativo que es el que siempre estuvo atendiendo. También hubo cambios muy importantes al interior de la plana gerencial, se incorporó gente con mucha experiencia dentro del sistema financiero, y así pasó de ser un banco pequeño a un banco de un tamaño medio. Tenemos 4 bancos grandes -Itaú, Regional, Continental y BBVA- y después están los medianos, grupo al que Basa ingresó hace pocos años con una visión mucho más dinámica, para los próximos 25 o 30 años. Todo este proceso de evolución nos está posicionando entre los bancos líderes.

Banco Basa fue este año el banco oficial de la Expo ¿a qué se debe esta apuesta?

Firmamos un acuerdo, una alianza estratégica con la Unión Industrial Paraguaya (UIP) que es también uno de los gremios más grandes del país, ya que agrupa a su vez a más de mil asociaciones de industriales, comerciantes y empresas de servicios. Es impresionante la cantidad de firmas a las cuales tenemos acceso gracias a esta alianza con la UIP. Todo esto forma parte de una visión moderna, mucho más ágil, para poder atender a los clientes. Y la presencia en la Expo nos permitió ganar mayor visibilidad.

Como parte de esa evolución, ¿en qué han invertido?

El banco ha actualizado todos sus sistemas, ha puesto mucha tecnología. No nos caracterizamos por tener muchas sucursales bancarias o por tener muchos cajeros automáticos, pero como ventaja le permitimos a los clientes usar los cajeros de cualquier banco sin que se le cobre comisiones. Tenemos alianzas con corresponsales no bancarios como Aquí Pago, donde el cliente puede hacer cualquier transacción a través de 7.000 bocas. Entonces el banco ha mantenido la estructura original, pero también se ha ido adecuando a los nuevos tiempos. Hoy con el uso de la tecnología y una plataforma de homebanking, el cliente puede hacer prácticamente todas las operaciones desde el teléfono, sin tener que acudir a la sucursal bancaria.

Hoy los bancos apuntan a digitalizar los servicios, ¿se suman a esa tendencia?

Si, la tendencia es esa. Por eso el banco ha puesto mucha fuerza, mucho tiempo y mucha inversión en el desarrollo tecnológico, el pago de proveedores en línea, el pago de salarios para el personal de las empresas. Eso nos ha permitido crecer en los últimos años en la parte de banca de empresas, pero también hemos crecido en la banca de las personas.

En materia de RSE, ¿que acciones implementan?

Basa tiene políticas de responsabilidad social empresarial. El grupo empresarial se ha ampliado y consolidado, pero lo más importante es que nunca se ha olvidado de apoyar a los sectores más vulnerables. La Fundación Ramón Cartes, que maneja la Escuela Arambé, es una de las principales receptoras de las donaciones que realizan tanto el banco como otras empresas del grupo. Además, el banco apuesta mucho al capital humano, a través de la capacitación constante de los colaboradores, permitiéndoles progresar profesionalmente y escalar posiciones.

¿Cómo evalúa al sistema financiero?

El sistema financiero ha vivido un proceso de expansión en los últimos 15 años. Si vemos desde el 2003 a esta parte, tuvimos un proceso de crecimiento muy acelerado que se intensificó en el 2006, permitiendo a algunos bancos tomar un tamaño muy importante; a otros, acceder a clientes que anteriormente solo llegaban a ser atendidos por la banca internacional y que hoy son atendidos por la banca nacional. En los últimos años hubo un proceso de ajuste, una pequeña retracción en algunas entidades del sistema financiero, pero ahí es donde Banco Basa ha entrado a una velocidad distinta. Como venimos de ser un banco más pequeño, estamos creciendo por encima de todos los otros bancos. De haber tenido una participación del 2% del mercado hace cuatro años hemos duplicado la presencia de Basa, hoy representando el 4% del mercado de depósitos y de créditos.

¿Cómo ve al ente regulador?

Los números que muestra el sistema financiero son muy buenos. Creo que en gran medida es debido al esfuerzo que han hecho los empresarios paraguayos, pero tampoco podemos desconocer el rol que ha tenido el regulador bancario, el BCP. Hoy después de un largo proceso, la banca matriz tiene ya una nueva Ley de Bancos, una nueva carta orgánica al igual que el Banco Nacional de Fomento (BNF), que es un jugador muy importante dentro del sistema financiero, y nos da una fortaleza muy importante. Tenemos un regulador que está trabajando muy de cerca de la entidades reguladas y eso para nosotros es siempre una garantía de que sabemos que estamos haciendo bien las cosas y en la medida en que veamos inconvenientes en administración de riesgos, lo podemos trabajar de manera coordinada con el Banco Central.

De cara al nuevo gobierno, ¿qué falta para afianzar aún más al sistema financiero?

Hay reformas importantes que todavía están pendientes. Cada cinco o seis años, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, hacen una evaluación del sistema financiero. La última que se hizo en Paraguay data de hace 10 años, por lo que probablemente vamos a ser evaluados en poco tiempo en cuanto a las debilidades y fortalezas. El informe anterior destacaba que había que cambiar la ley de bancos y había que actualizar la carta orgánica del BCP y BNF, pero también mencionaba la necesidad de regular y controlar a las cajas previsionales y esa es una materia pendiente. Se ha avanzado, tenemos un proyecto que fue presentado por el gobierno saliente y que tiene media sanción. Ojalá esto pueda avanzar rápidamente porque es una necesidad. Hoy tenemos un sector muy importante que administra ahorros de paraguayos que no tiene ningún control. El otro sector que necesita ser fortalecido es el mercado de capitales, que es muy importante; la bolsa de valores como una herramienta para que las empresas puedan acceder a financiamiento y las personas también puedan invertir sus recursos en esta empresa.

¿Ve a las cooperativas como actores importantes dentro del mundo financiero?

Por supuesto, es un sector que también ha crecido mucho en los últimos años. Las cooperativas necesitan tener un ente regulador cada vez más fuerte. El Incoop que fue creado por ley hace varios años tiene todavía enormes desafíos, tiene que mejorar muchas deficiencias en materia de personal técnico, que pueda controlar un sector que representa hoy ya el 20% del sistema financiero, con el agregado de que las cooperativas atienden a un segmento, que por lo general, corresponde a personas que perciben ingresos bajos o medios. Por eso, si se llegara a presentar algún problema, estaría perjudicando a gente de escasos recursos.

Se habla mucho de la importancia de la educación financiera ¿es algo en lo que se debe seguir insistiendo?

Es fundamental. En el 2012 cuando llegué al directorio del BCP me tocó trabajar en eso intensamente junto con organizaciones del sector privado y la sociedad civil, hasta que en el 2014 se concretó el Plan Nacional de Inclusión Financiera. Esta es una herramienta muy importante para que el sector público pueda trabajar en el diseño e implementación de herramientas que permitan a muchas más personas incluirse, es decir, acceder al sistema financiero, o que se pueda educar a los niños ya en las escuelas. La importancia de saber el costo del crédito, la tasa de interés, por qué hay que ahorrar, por qué es necesario tener un seguro. Para acceder a las transacciones financieras mediante el teléfono celular, en el BCP se emitió una resolución que permitió a las telefónicas hacerlo y eso puso a Paraguay dentro del radar mundial. Paraguay es hoy el único país en el mundo, fuera del continente africano, que tiene más cuentas móviles que cuentas bancarias y eso es destacado porque permite a las personas hacer transacciones financieras a costos menores.

Y en base al camino que se ha transitado ¿en qué se debe poner énfasis?

El elemento central, y para mí más importante, es la defensa del consumidor financiero, que forma parte de la estrategia. De hecho la Secretaría de Defensa al Consumidor trabajó mucho, pero aun nos falta. En la medida en que los ciudadanos tengan acceso a un instrumento financiero, la pregunta debe ser si es formal o informal. Los instrumentos informales vienen de los usureros o prestamistas, aquellos que venden a una persona una heladera que vale G. 1.500.000 por G. 10.000.000, porque lo hacen en cuotas a una tasa de interés implícita de más del 100%. Entonces necesitamos que más entidades estén controlando los mecanismos de defensa al consumidor. Hubo avances, pero todavía queda muchísimo por hacer. Cuando vemos a los funcionarios públicos con niveles de endeudamientos muy altos, hay que tratar de darles una solución, porque lo que necesitamos es que las familias tengan acceso al crédito, pero en condiciones razonables, evaluando a las personas de manera correcta.

¿Piensa seguir incursionando en el mundo de la política?

Cuando terminaron las internas, todos los medios me hicieron esa pregunta. Y yo les decía que tomé la decisión de involucrarme como un actor político mucho más activo, pero que no quiero vivir de la actividad política. Así como lo he hecho toda mi vida, quiero vivir de mi trabajo y mi nombre ha sido mi principal activo en esta nueva faceta profesional. Luego de haber sido miembro del directorio del BCP, ministro de Hacienda y precandidato a presidente, me encontré en una disyuntiva que no puedo desconocer y esto es que todos esos roles que he cumplido me ponen en un lugar de mucha exposición. Entonces yo hago la diferencia entre alguien que vive de la política y una figura pública que está dispuesto a contribuir con la política. Me considero una persona que ha trabajado mucho en política pública, una persona que ha adquirido relevancia pública, pero que no quiere vivir de la política. Por eso he tomado el camino de desarrollar proyectos en el campo privado. Hoy como director de Banco Basa me toca interactuar con diferentes sectores, estar muy de cerca del sector agrícola, el sector ganadero, comercial y de servicios. Mantengo una agenda muy activa de charlas en las universidades donde comparto mis experiencias y conocimientos y aliento a más personas a que no solamente entren a la actividad política o pública, sino que se involucren y que entiendan que el Paraguay va a cambiar en la medida que tengan mayor participación y compromiso. No solo se tiene que estar en un cargo electivo o en la función pública para hacerlo. También estoy desarrollando actividades de la sociedad civil, soy miembro del directorio de Paraguay Educa, una organización que desde hace más de 10 años brinda apoyo al sector educativo.

¿Un mensaje final?

Veo el futuro del Paraguay con muchísimo optimismo. Pero ese futuro, de un país más desarrollado y con más oportunidades, lo vamos a alcanzar si más personas participamos y nos involucramos, si nos convertimos en agentes de cambio. Menciono siempre las palabras del papa Francisco que refieren que el verdadero poder es el servicio. El cargo no te da absolutamente nada, sino la vocación de servicio, las ganas de contribuir. Yo me siento muy comprometido con el país, porque soy parte de una generación que hoy está viviendo cambios, pero quiere más porque estamos convencidos que los paraguayos podemos dar muchísimo más.

PERFIL

Licenciado en Economía por la Universidad Católica de Asunción.

Máster en Administración Pública por la Universidad de Columbia, Nueva York.

Fue funcionario del Banco Central del Paraguay entre los años 2000 y 2009, desempeñándose en el Departamento de Estudios Monetarios y Financieros de la Gerencia de Estudios Monetarios y en el Departamento de Operaciones de Mercado Abierto (DOMA).

Luego pasó al Fondo Monetario Internacional en Washington D.C., Estados Unidos, donde prestó servicios en el Departamento Africano.

Fue miembro del directorio del Banco Central del Paraguay.

Fue ministro de Hacienda y precanditado a la Presidencia de la República por la ANR.

También ejerció la docencia como profesor adjunto de Teoría Financiera en la Universidad Católica de Asunción (2004); y como profesor titular de Teoría Económica en la misma Universidad (2005) y ha publicado trabajos de investigación en áreas de política monetaria y finanzas. LN

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