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La ciudad de Nueva Germania es un distrito que guarda una rica historia.

Fue fundada en 1887 por el antisemita Dr.Bernahrd Förster, cuya intención era crear una colonia de la raza aria, pero su sueño fracasó y se quitó la vida en San Bernardino. En la comunidad aún se observan rasgos de la cultura alemana, como las viviendas con peculiar estilo arquitectónico.NUEVA GERMANIA, Dpto. de San Pedro (Omar Acosta, corresponsal). El Dr. Bernhard Förster vino al Paraguay con su esposa Elizabeth Nietzsche, hermana del filósofo alemán Fiedrich Nietzsche. Con otras 14 personas, en el año 1887 formaron la colonia Nueva Germania que esperaban fuera una comunidad modelo en el Nuevo Mundo y mostrar la superioridad aria.

Claudia Santiviago, en su libro “Estampas de San Bernardino”, dedicó una página al distrito de Nueva Germania. En su escrito habla de la relación de San Bernardino con esta localidad; menciona que ambos fueron fundados por inmigrantes alemanes. Señala que en la época de la presidencia del Gral. Bernardino Caballero llegaron los inmigrantes alemanes a fundar colonias en nuestra país, “en 1883 llegó al Paraguay el Dr. Bernhard Foerster (Förster), quien cansado de la situación de su país, buscaba crear una “Nueva Germania, una colonia aria, pura donde no existieran judíos”.

Förster se asentó en San Bernardino y recorrió el interior del país, en busca de concretar su utopía. Luego regresó a Alemania y en la ocasión contrajo matrimonio con la hermana del filósofo Fiedrich Nietzsche, Elizabeth.

Ya en noviembre de 1886 encontró a orillas del río Aguaray, como sitio ideal para comenzar el sueño de crear la colonia alemana y “en 1887 el gobierno de nuestro país adquirió 12 leguas cuadradas y entregó a Foerster, quién entregó 2.000 pesos de garantía y se comprometió a asentar 140 familias europeas en dos años”, expresa Santiviago en su libro.

Vencido el plazo, Förster no cumplió su compromiso, y estaba abonando fuertes intereses; se convenció del fracaso de su proyecto, por lo que en la tarde del 2 de junio de 1889, en San Bernardino, en el Hotel del Lago se envenenó y murió al día siguiente. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio alemán.

Los descendientes

Esta historia es conocida vagamente por los descendientes alemanes que viven en este distrito, Margarita Hofman de Kuch (72 años de edad), exhibió algunos libros sobre la historia del distrito, algunas escritas en alemán y otras en español.

“Tenemos algunos libros y siempre leemos”, acotó.

Sobre Förster expresó que “él tenía la intención de traer solo a los alemanes puros; se comprometió a hacer eso, pero no pudo cumplir porque no querían venir y él solo quería de una misma clase para mantener la raza pura”.

Entonces empezó a divulgar en Alemania que existía un paraíso acá en Paraguay, les convenció a muchos pobres y comenzó a llegar mucha gente. Pero cuando se dieron cuenta de que la zona era monte y desierto, con muchos animales salvajes, numerosas personas que tenían recursos regresaron a su país y los otros se arreglaron para sobrevivir en la zona”, expresó Conrado Schutt (65 años de edad).

Esta versión fue corroborada por los descendientes alemanes, incluso muchos son de descendencia suiza, ya que Bernahrd al no poder traer a Paraguay a gente de una misma raza comenzó a invitar a quienes querían venir, entre ellos estaban suizos.

Conservan su cultura

Existen aún varias familias de colonos alemanes, que tratan de conservar la lengua alemana y las comidas. La torta alemana y pan forman parte siempre del menú.

La mayoría habla y escribe el alemán, y un hecho que llama la atención es que todos hablan perfectamente el guaraní, en tanto muy poco hablan el español. Afirman que les cuesta más aprender el idioma español.

También se mantienen algunas casas con el estilo arquitectónico del país europeo. Una de las más antiguas se encuentra en el centro de esta ciudad y según los pobladores servía para el encuentro de los alemanes. Lamentablemente está en total estado de abandono.

Este año cumplió 131 años el distrito de Nueva Germania, donde siempre mantienen los colores alemanes en el uniforme de los estudiantes. Incluso algunas instituciones izan la bandera alemana en gratitud a la fundación el distrito. Esa misma costumbre mantienen los pobladores de San Bernardino.

Además, la población conserva la producción de la yerba mate, rubro de renta que los alemanes comenzaron a explotar.

Conservan su cultura
Existen aún varias familias de colonos alemanes, que tratan de conservar la lengua alemana y las comidas. La torta alemana y pan forman parte siempre del menú.
La mayoría habla y escribe el alemán, y un hecho que llama la atención es que todos hablan perfectamente el guaraní, en tanto muy poco hablan el español. Afirman que les cuesta más aprender el idioma español.
También se mantienen algunas casas con el estilo arquitectónico del país europeo. Una de las más antiguas se encuentra en el centro de esta ciudad y según los pobladores servía para el encuentro de los alemanes. Lamentablemente está en total estado de abandono.
Además, la población conserva la producción de la yerba mate, rubro de renta que los alemanes comenzaron a explotar.

Ya en noviembre de 1886 encontró a orillas del río Aguaray, como sitio ideal para comenzar el sueño de crear la colonia alemana y “en 1887 el gobierno de nuestro país adquirió 12 leguas cuadradas y entregó a Foerster, quién entregó 2.000 pesos de garantía y se comprometió a asentar 140 familias europeas en dos años”, expresa Santiviago en su libro.
Vencido el plazo, Förster no cumplió su compromiso, y estaba abonando fuertes intereses; se convenció del fracaso de su proyecto, por lo que en la tarde del 2 de junio de 1889, en San Bernardino, en el Hotel del Lago se envenenó y murió al día siguiente. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio alemán.

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