AUNQUE LA PRIORIDAD SEA LA EMERGENCIA POR COVID-19 TAMBIÉN HAY OTRAS NECESIDADES QUE OCASIONAN GASTOS DE BOLSILLO EXCESIVOS Y CATASTRÓFICOS EN SANTA ROSA DEL AGUARAY

Edgar Giménez Caballero, Blanca Rolón, Luis Areco

(Especialidad de Salud Pública. Dirección de posgrado, Facultad de Medicina. Universidad Nacional de Concepción) [1]

Desde el 2020, la pandemia de COVID-19 ha marcado un antes y un después en todos los sistemas de salud del mundo. Incluso aquellos que se consideran sistemas sanitarios robustos, se han visto sobrepasados por la gran cantidad de casos en corto tiempo. Pero, además de la enfermedad, hospitalizaciones y mortalidad asociada, la pandemia ha producido una disrupcion social y económica sin precedentes.

Esta situación ha limitado la posibilidad de atención de otros enfermos,  urgentes y crónicos, por dos vias: a) por la saturación de consultas, urgencias y hospitalizaciones, y b) debido al consumo intensivo e inusitado de recursos sanitarios.

Se puede afirmar que el presupuesto público antes de la pandemia ya era insuficiente para cubrir todas las necesidades de atención ante la alta prevalencia de enfermedades crónicas, los accidentes de tránsito, las epidemias anuales de dengue, las enfermedades respiratorias y las necesidades de atención integral a la salud sexual y reproducitiva, entre otros.  Esta insuficiencia en el financiamiento ha sido y es una barrera de acceso al sistema de salud pues genera la necesidad de gasto de bolsillo ante una necesidad de atencion. Es decir que, aunque no se cobren aranceles, la población termina pagando por medicamentos o estudios de diagnóstico que no están disponibles en el sector público. Si no pueden pagar por ellos, entonces simplemente quedan excluidos. El resultado es que el 44% de todo lo que se gasta en el sistema de salud paraguayo proviene del bolsillo de la población.


[1] Este trabajo forma parte del programa de especialización en salud pública de la Facultad de Medicina de Concepción y tuvo el apoyo del proyecto PINV-18-672 cofinanciado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología – CONACYT con recursos del FEEI.

El gasto de bolsillo  en algunos casos puede quebrar la economía de numerosos hogares, ocasionar pérdida de bienes, ahorros y proyectos.

El cuantioso gasto de bolsillo ante el COVID-19 ha movilizado a la sociedad paraguaya en todas las comunidades, mediante eventos solidarios y colaboraciones directas para las familias afectadas.

Pero, ¿qué esta sucediendo con las otras enfermedades y con otras necesidades de atención? ¿También hay gastos excesivos y catastróficos?

Con estas preguntas, un grupo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Concepción y de Investigación para el Desarrollo (ID) llevaron adelante un estudio durante el último trimestre del 2020.  En uno de los temas de investigación se preguntó específicamente ¿qué sucede durante la atención al parto en tiempos del COVID-19 en el sector público?

Uno de los hospitales incluidos en la investigación ha sido el Hospital General de Santa Rosa del Aguaray, dependiente del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (II Región Sanitaria San Pedro). Este hospital es de referencia en el sector público y cubre a aproximamente 206,2 mil personas de la zona norte del país.

Se  dio seguimiento a 100 mujeres embarazadas desde su adminsión al hospital para la atención del parto hasta su alta. Se estudió el gasto de bolsillo para comprar aquello no disponible en el hospital. Se consideró excesivo cuando estos gastos superaron el 10% de todo el ingreso del hogar del último mes y catastrófico cuando superó el 25% de este ingreso.

Se encontró que, a pesar de la ley de gratuidad de aranceles y de ley  de cobertura de insumos para el parto (kit de parto), sólo el 2% de las mujeres fueron atendidas sin necesidad de gastar nada.   En cambio, el 98% de los casos tuvo gasto de bolsillo, sobre todo para comprar medicamentos y otros insumos descartables.

El gasto de bolsillo directamente relacionado con la atención al parto fue en promedio 379,4 mil Gs. Pero, también hubo otros gastos concurrentes para pagar almentos, pañales y otros.  El mayor gasto registrado durante este proceso de atención fue de 1,7  millones de Gs. El gasto de bolsillo fue excesivo en el 79% de los casos y fue catastrófico en el 25% de los casos. Cuando el parto fue

por cesárea fue mayor el gasto de bolsillo y mayor la chance de presentar gastos excesivos y catastróficos.

Para cubrir los gastos, el 54% recurrió a apoyo de familiares y en el 9% de los casos utilizaron sus ahorros.

Para San Pedro es importante el acceso y la atención integral de las embarazadas en el sector público puesto que la reducción de la mortalidad  materna representa un desafío de salud pública: En 2019  la razón de mortalidad materna por 100 mil nacidos vivos de San Pedro era 88,7 mientras que en Asunción era 25,2. 

El  COVID-19 es una emergencia sanitaria y ha señalado las debilidades del sistema de salud. Se han promulgado sendas leyes para cubrir gastos de hospitalización y cuidados intensivos así como un programa de cobertura de medicamentos para reducir el alto gasto de bolsillo que enfrenta la la población. Pero,  druante la pandemia no hay que descuidar las otras necesidades de atención como la atención a las embarazadas y la atención de otras necesidades.

Gráfico N° 1.

Mujeres que tuvieron parto en el Hospital General de Santa Rosa del Aguaray, año 2020. (n=100) Proporción de casos con gasto de bolsillo directamente relacionado con la atención al parto por tipo de gasto

Fuente: Elaboración propia.

Observación: Estas proporciones corresponden a si tuvo o no tuvo gasto de bolsillo en cada una de estas categorías de gasto.