“Nos dieron 4 galletas y un cuarto de agua”

  • LORENZO AGÜERO
  • CORRESPONSAL . CRONICA

Después de una dura contienda, por fin un día como hoy 12 de junio, pero de 1935, dejaban de sonar los cañones en la frontera entre Paraguay y Bolivia. Los nombres de los combatientes, sin duda, se quedan para la historia. Pero ¿cómo viven hoy los sobrevivientes de la Guerra del Chaco? La respuesta es: entre la gloria y el olvido.

Don Félix Cantalicio Velázquez, de 103 años, un exsoldado paraguayo que vive en Choré, departamento de San Pedro, asegura que vive olvidado de las autoridades y nunca recibió la visita de nadie.

Documento que demuestra que es un héroe de la Patria.

Hasta hoy recuerda lo duro que fueron esos años. “Yo vivía en la compañía Poroto, de Antequera, y a los 16 años me fui a la guerra, porque todos mis amigos que tienen 18 años para arriba se fueron. Le dije a mi papá que me quería ir y me dijo: ‘si te animás, andate, no sabemos esto cuando se acabará y te va alcanzar tarde o temprano para que te vayas…’ Entonces decidí irme. No querían primero agarrarme por mi edad y mi estatura muy pequeña, entonces me enviaron como enfermero a Asuncion. Allí no me hallé y salí para integrarme al regimiento. Después de un largo viaje en camión y a pie llegamos al lugar de concentración en el Chaco, donde luchamos contra los bolivianos”, contó.

También recuerda los días ya en plena campaña. “Cuando entramos en las maniobras nos dieron como provisiones cuatro galletas, una carne conservada, un cuarto de agua, y no sabíamos a dónde nos íbamos y ni cuando llegaríamos. Caminamos cuatro días con sus noches, no teníamos machete y con nuestra mano abríamos los linderos para caminar. Algunas veces nos daban frazadas, poncho, mosquiteros, pero no se podía tener mucho tiempo porque pesaba, se caminaba por mucho y por el camino se dejaba todo”, recordó.

Viviendo sus días entre la gloria y el olvido

Don Félix vive en su casa, rodeado de sus familiares en Choré. De salud se encuentra bien, esta lúcido y recuerda como si fuera ayer lo vivido durante la guerra.

Por otra parte, mencionó que nunca se le recordó en algún homenaje, se quejó que siempre vivió en el olvido e ignorado por las autoridades. “Las autoridades no dan más ayuda hoy en día a los pobres. Nadie nunca vino junto a mí, ni siquiera para saludarme en las fechas especiales”, aseguró.

Félix Cantalicio Velázquez es viudo y tuvo 17 hijos, de los cuales quedan actualmente 14 hermanos que aún viven.