El PCC ya reclutó a 100 presos en el país, según las autoridades

Un total de 236 soldados del Primer Comando Capital (PCC) están distribuidos en las distintas penitenciarías del país, de las cuales 100 son de nacionalidad paraguaya, confirmaron fuentes de la Dirección General de Establecimientos Penitenciarios.

Las autoridades no ocultan su preocupación por el espacio que están ganando los brasileños en el país, teniendo incluso una especie de ritual de iniciación para sus nuevos miembros.

A los nuevos miembros se los llama “bautizados”, ya que tienen que ser presentados por otro miembro más antiguo.

Las autoridades policiales manejan el dato de que la parte más peligrosa de la organización se concentra en penitenciarías de Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero y Misiones.

ATENTADO. La Policía busca confirmar datos de los soldados del Comando Vermelho fallecidos el miércoles último durante un operativo que posibilitó la incautación de un carro bomba con 80 kilos de explosivos. Tras el operativo del miércoles siguen los trabajos de inteligencia como la verificación de datos y cruce de llamadas con la Policía Federal, según una fuente policial.

Los datos preliminares dan cuenta de que los tres fallecidos tendrían antecedentes penales en el Brasil conforme a lo revelado por agentes de Interpol, quienes señalaron que se envió un pedido de informe a la Policía Federal luego de confirmar que les pertenecían los documentos hallados con los cadáveres.

Luis Miguel Ronszkoski Román, Carlos Cardozo y Allison Da Rocha fueron reconocidos por sus familiares, que se trasladaron a la Funeraria Núñez e Hijos para retirar los cadáveres, entre la tarde del miércoles y la mañana de ayer.

Una mujer que se identificó como Juliana Da Silva Pintos está siendo buscada por los agentes policiales como inquilina de la vivienda donde se encontraban los explosivos. Se trata de la persona que alquiló la vivienda situada sobre la calle Miguel Medina Mauro esquina avenida Monday de Presidente Franco.

El abogado Pablo Samudio reveló que la mujer firmó un contrato, pero presentó solamente un documento de conducir, que para la Policía podría tratarse de una identidad perteneciente a otra persona.

Fuente: Uhora