Los 20 mejores ñe’enga sobre el amor, los celos, eré eréa

Los ñe’enga paraguayos, en guaraní o jopara, son muy descriptivos e ingeniosos sobre las distintas facetas de las relaciones de pareja. El compilador nos presenta su lista totalmente arbitraria, algunos son tie’y; otros no tanto, pero todo forma parte de nuestra cultura. Podés enviar tu ñe’enga preferido sobre este tema o cualquier otro  y vamos a publicar.

1- Hasyve amancebado momendágui.

Más difícil que hacerle casar al que vive en concubinato. Este tipo de relación -tan difundida en nuestro país- también se llama comúnmente “ñemenda Paraguay” (boda al estilo Paraguay).

2- Ijargelve ryguasukurúgui, he’ije aipo iména ka’uva.

Es más desagradable que una gallina clueca, diría la que tiene un marido borracho. Una desgracia muy frecuente en Paraguay, generalmente asociada con historias de violencia doméstica.

3- Ména celoso ha jagua ruguái koli ndahorykuaái.

El marido celoso y el perro sin cola no pueden mostrar alegría. Cuánta verdad, ¿no?

4- Tuja ha jagua kapon tuguái roryntema oike.

El perro castrado y el viejo ya solo pueden mover la cola aportando señales externas de buena onda. Pero en la práctica realmente… En las expresiones populares en guaraní abundan las alusiones algo tristes relacionadas a las personas de edad. “Tuja ha alambre hakuhápente oso”, dice otra muy difundida. Quiere decir: el viejo, al igual que el alambre, se suelta donde se salienta. En este caso “soltarse” es un doble sentido que también significa quedarse sin dinero.

5- Rubia ha avión ndaha’ei voi mboriahupe ğuarã.

La rubia y el avión no son luego para el pobre, según esta creencia en nuestra cultural. El ñe’enga sale a defender a las rubias que en general son muy maltratadas por el refranero de nuestra lengua. Por ejemplo, uno de los más populares dice: “Rubia ha cerco tacuara un añonte iporâ” (La rubia y el cerco hecho con caña de bambu solo se ven bien durante un año). O bien:“Rubia juky ha mbarakaja honrado nda’ipóri” (no existe la rubia graciosa, ni el gato honrado).

6- Morocha ha caramelo ipirekue jepe he’ê.

La morocha, al igual que el caramelo, es dulce hasta el envoltorio (la piel, en el caso de la mujer). Esta justamente es una de las tantas expresiones paraguayas que abiertamente admiran a las morenas en desmedro de las rubias. Otra frase a favor de las morochas afirma: “Morena ha kure ra’y isy ryépe ijarapáma” (Las morochas, al igual que los lechones, en la panza de su mamá ya le tienen todo dueño).

7- Avy’a ha ndavy’ái avei, he’ije aipo iména manóva.

Estoy feliz y triste a la vez, dice la mujer que acaba de perder al marido. Es uno de los refranes más “sincericidios” en Paraguay por expresar un sentimiento generalmente oculto. Estas sí que son disyuntivas.  ¡Haijue!

8- Sapy’aite guarâ, he’ije aipo iména sa’yjúva.

Esto es para un ratito, dice la que tiene un marido desnutrido. “Sa’yju” realmente significa amarillo, que simboliza la carencia de energía y vitalidad. El nombre de este color se usa habitualmente como insulto.

9- Ta’u poramandi, he’i hembireko saitéva.

Ya voy a aprovechar para comer bien, dice el que tiene una esposa escurridiza cuando esporádicamente puede acceder a los encantos de ella. Comer está puesto en doble sentido, claro. La frase alude a la situación en que la mujer es reacia al famoso “débito conyugal”, que en los chistes generalmente se reflejan con frases del tipo “hoy no, me duele la cabeza”, etc.

10- Amor recaído ha locro ka’arúgui nderejedescuidáva’erâi.

Esto está terrible. No hay que descuidarse del amor recaído ni del locro atardecido. El primero te puede hacer cualquier macanada y el segundo es intoxicación casi segura.

11- Sencillo pero emotivo, he’i mboriahu casamiento hápe oho vaekue.

Sencillo, pero emotivo, dice aquel que fue a una boda de pobres. Esto se entiende mejor si tenemos en cuenta la frase 1 de arriba. Abundan las frases que aluden a la boda entre personas de escasos recursos. “Jagua ñuguaiti ha mborihu ñemenda katuete ñorairô haguâ”, dice otra. En otras palabras, encuentro de perros y boda de pobres sin falta terminan en peleas.

12- Kuña karape ha pelota de goma, arriero rováre mante opóva’erã.

La mujer bajita y la pelota de goma, con seguridad te van a saltar a la cara. El dicho resalta la fama de bravas que tienen las chicas de no tan alta estatura. “Kuñakarapéi nderejedescuidái vaerâ” (no te descuides de la mujer bajita), es otra advertencia habitual en la cultura popular.

13- Ou jey vaerâ, he’ije iména soguéva.

Ya va a volver seguro, dice la que tiene marido seco. Esto es lo que podemos llamar pura confianza. En otras palabras, si se trata de un esposo con recursos y se fue de la casa el riesgo es que realmente ya no vuelva; sin embargo, el que es pobre sin falta retornará en algún momento.

14- Pacienciaitépe, he’i iména tujáva.

Con mucha paciencia, diría la que tiene marido viejo. Esas difíciles situaciones que deparan la intimidad. En el refranero español dirían: “Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas”

15- Orrendiguinte ndopái, he’i iména pirúva.

Solo por rendidor no se acaba, dice la que tiene un marido flaco. Capaz los muy delgaditos tienen lo suyo. (“Oreko la orekóa”, diría el locutor Rodas Vil). Este dicho se parece bastante al número 8.

16- Iladopa voi, he’i hembireko kyráva.

Todo tiene su lado, dice el que tiene una esposa gorda. Dijo Viktor Emil Frankl: “El hombre es un ser que puede acostumbrarse a lo que sea”.

17- Chepo gana la vieja, he’i hesa rurúva.

Me ganó de mano la vieja, dice el que tiene moretones en los ojos. No es tan usual la escena del hombre que es víctima de violencia doméstica, pero también sucede.

18- Arriero ñemongeta ha jagua ñembojaru je’upe mante opa vaera.

La conversación de hombres y el juego entre perros solo puede terminar en sexo. Quiere suceder, por lo visto en varias culturas. Es como la llamada Ley de Godwin, pero aplicada a nuestro país. Mike Godwin diijo en 1990 que si una conversación se alarga en las redes aumenta fuertemente la posibilidad de que se mencione a Hitler o a los Nazis.

19- Heve voingo tembireko ajenogui.

Mas rica que esposa de otro. Las mujeres también dieron vuelta esta misma frase, solamente cambiando la palabra tembireko y sustituyendolo por ména. ¡Diablos!

20- Sombrero ha paladar, ipyahu ajánte ndestorba; upéi nemongaru.

El cuerno y los dientes postizos solo molestan al principio; después sirven para comer. Sombrero significa cuerno en Paraguay (pero solo se refiere al amante masculino). También se dice sombrero ka’a.