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“Paraguay, tierra de oportunidades”

“Paraguay, tierra de oportunidades”

A diario aumenta la cantidad de extranjeros que abandonan su país y deciden venir a Paraguay para iniciar una nueva vida. En esta nota presentamos la historia de cuatro venezolanos que decidieron dejar a sus familiares, amigos y trabajo para llegar hasta aquí y arrancar de cero. Aunque sus metas sean distintas, todos coinciden en el motivo que les hizo huir de su país natal, la crisis política-económica-social que atraviesa.

Por LOURDES [email protected]

Cada día más extranjeros llegan a nuestro país con sus maletas cargadas del sueño y la esperanza fija en iniciar una nueva vida en tierra guaraní. Si bien son varios los factores que motivan a uno a emigrar de su país natal, nos preguntamos ¿por qué eligen Paraguay para vivir?, ¿será nuestra cultura o tradición? o quizás ¿la calidez y hospitalidad de nuestro pueblo?

“Es como una intriga para ustedes, capaz es porque no han visto bien lo que tienen; cuando uno viene de una guerra, en lo primero que se fija es en la base económica y ustedes tienen una estabilidad económica impresionante, yo ya había estado aquí en el 2015 y desde ese año hasta ahora, hay productos de la cesta básica que han subido entre G. 100 a G. 200, eso es increíble, han mantenido su economía a un punto de inflación irrisorio para mí y a pesar de todo escuché a varios paraguayos quejarse”.

Freddy Aquino y Gisifredo Guzmán.

Esto fue lo que respondió Freddy Aquino a La Nación, al ser consultado sobre el porqué decidió venir a vivir a Paraguay. Freddy es un profesional de las artes escénicas, actor, músico y productor venezolano con 21 años de trayectoria, que llegó a nuestro país hace tres meses. Actualmente, trabaja como mozo en un restaurante de Asunción, pero no se rinde, su meta, como el mismo lo dice, es “contribuir con el país” haciendo lo que verdaderamente le apasiona, pero sin sacarle la oportunidad a ningún paraguayo.

Freddy destacó el hecho de que los paraguayos mantenemos intacta nuestra cultura e idioma guaraní. “Me preguntan si sé hablar el yanomami, yo le respondo que no, aunque podría ser una de las lenguas madre de Venezuela; me encantó como ustedes cuidan y mantienen su historia y su idioma”, relató.

Mabel Melo y Leonardo Palencia.

Al igual que él, hay cientos de venezolanos viviendo aquí, varios ya con la radicación temporal o permanente. La actual crisis política-económica-social por la que atraviesa su país hace que muchos huyan en busca de mejores oportunidades a distintas partes del mundo. Ellos aseguran que vivir allá ya es casi imposible, porque la pobreza va en aumento y cada día se dificulta más la obtención de alimentos y el acceso a un sistema de salud digno, además de la alta inseguridad reinante en todo el territorio.

Según datos de la Dirección General de Migraciones, en tres años y medio (2014-2017) ingresaron a Paraguay 9.780 venezolanos, de los cuales 8.413 retornaron a su país y 1.637 decidieron quedarse a vivir en distintas ciudades del territorio nacional. Desde enero del 2012 a julio del 2017, un total de 305 venezolanos obtuvieron su radicación (temporal o permanente) y otros la están tramitando de acuerdo a los requisitos establecidos en la Ley 978/96.
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TIERRA DE OPORTUNIDADES

Para nuestros entrevistados, Paraguay es una tierra de oportunidades, que tiene sus aspectos negativos como en todas partes, pero donde aún se siente seguridad en las calles y sobre todo estabilidad económica, por esta razón, dicen que “los paraguayos somos afortunados”.

“No digo que no exista inseguridad, en todas partes hay, pero en Venezuela estás en el bus y te pueden matar, salís de tu casa y te pueden matar, dentro de tu casa te pueden matar, aquí todavía puedes caminar libremente por las calles”, exclamó Freddy, quien se instaló en la vivienda de una familia venezolana ya radicada y anhela poder traer a su madre a vivir acá, para alejarla del peligro.

Además de venezolanos, en los últimos cinco años Paraguay otorgó radicación a 54.275 ciudadanos del continente sudamericano y a 9.418 ciudadanos del mundo.

COMPRA DE ALIMENTOS SEGÚN CÉDULA

Los alimentos ya estaban escaseando y el gobierno venezolano decidió distribuirlos basándose en los últimos números de la cédula de identidad de los ciudadanos. Pero, como habían productos que llegaban únicamente en ciertos días, varias familias no los alcanzaban. Esta fue una de las razones por las que Gisifredo Guzmán abandonó su país. Él es técnico superior en electrónica y llegó a Paraguay el 11 de abril del 2016. “Vine solo con una imagen de la Virgen del Valle, patrona del oriente venezolano”, manifestó. Tres meses después, ya estabilizado, trajo a su esposa.

“Por ejemplo, el lunes compraban los que terminaban en 0 y 1, martes en 2 y 3 y así sucesivamente. Imagínense que llegue leche, azúcar y arroz el lunes, solo compraban los que tienen cédulas que terminan en 0 y 1, el resto de la población no tenía acceso a esos productos y los que lo alcanzábamos solo podíamos comprar dos paquetes”, refirió.

Esta situación extrema lo hizo renunciar a un trabajo estable y con un buen ingreso económico, dejar a su familia, amigos y bienes para venir a Paraguay e iniciar una nueva vida. “Para mí, Paraguay es un país donde una persona trabajadora y con planes definidos puede lograr mucho bienestar para sí mismo, para la familia y el entorno”, afirmó.

Como aspectos positivos de nuestro país, resaltó los indicadores económicos y el nivel de crecimiento sostenido, al igual que el sistema político, porque según afirma, el mismo permite cuestionar libremente lo que se hace e implementa, ya que los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial tienen independencia entre sí y trabajan en función a lo que es mejor para la nación, incluso, arriesgando su posición y buen nombre.

“Quizás los paraguayos no lo ven, pero yo, que vengo de la segunda ciudad más violenta de Venezuela, sé que aquí se respira paz, progreso y seguridad”, expresó.

RECEPTIVIDAD DEL PARAGUAYO

“Mi hermano ya tenía dos años viviendo acá, eso convirtió a Paraguay en un potencial destino para radicarme. Vine por primera vez en el 2014, fue ahí que decidí venir definitivamente. Al llegar aquí conocí a un país lleno de oportunidades”. De esta manera, Mabel Melo Román comenzó a relatar su historia a La Nación y los motivos que la trajeron no se diferencian de la realidad de sus demás compatriotas. Ella tiene 19 años y estudia Marketing y Publicidad.

“Lo más positivo de Paraguay definitivamente es la receptividad del paraguayo, su disposición para ayudar y esa calidez que te hace sentir a esta tierra como tuya. Considero que acá hay muchas cosas por hacerse y eso yo lo traduzco en oportunidades”, dijo.

Mabel tiene varios proyectos pendientes, ya que una enseñanza que recibió de su familia es luchar siempre por su independencia económica y a ello pretende llegar, por eso emigró a nuestro país con la esperanza de tener un futuro mejor.

“Este país es una potencia, casi nadie lo sabe y el ser parte de ese descubrimiento es único”, expresó la joven.

ASOCIACIÓN CIVIL DE VENEZOLANOS

En junio del 2016, con 47 miembros, fue creada la Asociación Civil de Venezolanos en Paraguay. Si bien hace más de un año que están operando como grupo, recién este mes consiguieron su registro oficial.

El presidente de la asociación es Leonardo Palencia (27), quien llegó a Paraguay hace casi cuatro años y manifiesta que en el país residen más de 700 venezolanos, de los cuales más del 32% se encuentra tramitando su radicación permanente.

En orden de relevancia, Leonardo cuenta los factores por los cuales sus compatriotas decidieron emigrar: la crisis política, administrativa, social y cultural; los altos niveles de inseguridad, asesinatos, impunidad y ruptura de la garantía de derechos; la escasez de alimentos y medicamentos; la superinflación que atraviesan los comercios e industrias; el limitado crecimiento a nivel de patrimonio para jóvenes profesionales.

Al consultarle, ¿por qué eligen Paraguay?, respondió, “por la relativa facilidad para acceder a la residencia permanente, el valor de la mano de obra calificada para profesiones técnicas, la idiosincrasia o forma de ser similar, el alto nivel de hospitalidad por parte de la comunidad paraguaya y las posibilidades de emprendimiento”.

Leonardo asegura que todavía hay muchos extranjeros interesados en venir y que semanalmente entre cinco a diez venezolanos arriban al país. “Son muchísimas las personas indagando sobre Paraguay y haciendo planes para venir, llegan 5 a 10 venezolanos por semana aproximadamente, considero que este país cada año se vuelve mucho más atractivo por su facilidad o permisibilidad de acceso a emigrantes”, finalizó.

Tanto Freddy, Gisifredo, Mabel y Leonardo tienen algo en común, “un sueño”, una idea fija o una meta que les hizo tomar la decisión de abandonar una vida hecha en Venezuela y comenzar de cero en Paraguay.

Como muchos de sus compatriotas, ellos sufrieron en carne propia las consecuencias de un gobierno decadente, pero hoy lo quieren reivindicar aportando talento para el desarrollo de nuestro país, que los acogió y al que ellos adoptaron como suyo.
La Lanacion

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