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Los últimos sucesos en la Universidad Nacional de Asunción volvieron a despertar inquietud en la ciudadanía sobre el tema educación.

Por más que las tasas de cobertura educativa han aumentado en los últimos años, la calidad de la enseñanza tanto primaria como secundaria y terciaria en el país es cuestionada. En un país con un bono demográfico tan importante, la mejora del sistema educativo debería ser una prioridad.

Oferta & Demanda

Alrededor de 8.200 instituciones ofrecen educación escolar básica en el país, mientras que 3.000 entidades ofrecen educación media y otras 2.800, bachilleratos. Poco más del 10% del total son entidades privadas. Al mismo tiempo, la oferta de universidades alcanza 53; de las cuales 45 son privadas y el resto pertenece al Estado.

Paraguay cuenta con un bono demográfico, es decir, la proporción de la población económicamente activa seguirá creciendo en las próximas décadas, por lo que existe una elevada demanda para los servicios de la educación. Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del 2014, el 61,6% de la población paraguaya conforma la población económicamente activa; esto equivale a 3.460.249 personas.

La cobertura educativa ha aumentado en los últimos años; actualmente se estima que un ciudadano paraguayo de 25 años o más estudia en promedio 8,6 años. La última estadística del MEC muestra que el 83% de los niños con la edad correspondiente están matriculados en el primero y segundo ciclo de la educación escolar básica, el 60% de los que tienen entre 13 y 15 años están matriculados en el tercer ciclo y el 44% de los jóvenes de entre 16 y 18 años están matriculados en los grados de la educación media.

Es destacable que el número de alumnos matriculados va disminuyendo en los grados superiores, esta tendencia resalta aún más en las zonas rurales. La retención de alumnos se va haciendo más difícil en los grados superiores y sobre todo en escuelas públicas de zonas rurales. Esto se debe a que los jóvenes más vulnerables tienen que dejar de estudiar para dedicarse a trabajar y poder así subsistir. Generalmente estos jóvenes acceden a trabajos en sectores informales de la economía desde una temprana edad.

Otro desafío según CADEP es el alto nivel de repetición; se estima que alrededor del 5% de los matriculados deben repetir el grado.

El 34,5% de los jóvenes paraguayos en edad de ir a la universidad está matriculado en alguna de ellas en algún curso o nivel dentro de las mismas. La tasa de inscripción a la universidad es elevada en comparación a otros países. Según el Foro Económico Mundial, Paraguay se encuentra en la posición 70 de 140 países en cuanto a cobertura universitaria.

Esta tendencia se debe en parte al incremento en la oferta de universidades privadas en el interior del país, que hizo la educación terciaria más accesible. Sin embargo, la Universidad Nacional de Asunción y la Universidad Católica son las que tienen la mayor parte de la cuota de mercado. La UNA cuenta con más de 43.000 alumnos matriculados mientras que la UCA con poco más de 22.000.

Calidad

A pesar de la mejora en matriculación, la calidad de la educación paraguaya es relativamente baja. El Foro Económico Mundial en su informe de Competitividad Global 2015-2016, otorga una calificación de 2,1 sobre 7 al sistema educativo paraguayo en general y la misma calificación a la calidad de enseñanza en áreas de ciencia y matemáticas. Según la misma fuente, el país se posiciona número 130 de 144 países en educación primaria, 112 en educación superior y 139 en educación terciaria.

Indicadores de Competitividad Global – Paraguay, Educación
Categoría
Calificación
(Puntos posibles: 7)
Calidad de Educación Primaria
2
Calidad del Sistema Educativo
2,1
Calidad de Matemáticas y Ciencias
2,1
Calidad de Manejo de Escuelas
3
Acceso de Internet en Escuelas
2,9
Fuente: Foro Económico Mundial, Informe de Competitividad Global 2015-2016

El bajo rendimiento de las universidades se debe en parte al alto número de universidades privadas, en su mayoría pequeñas, que no están reguladas y que en algunos casos ni siquiera están reconocidas. La capacidad de los profesores es también un desafío. Según CADEP, solamente el 16% de los profesores universitarios tienen títulos de maestrías y solamente el 2% títulos de doctorado.

Para el prestigioso ranking QS, solamente tres de las universidades paraguayas están entre las mejores 250 de América Latina. La UNA se posiciona número 101, luego de bajar de la posición 78 conseguida durante el 2014. Las otras universidades que incluye el ranking son la Universidad Católica de Asuncion y Universidad Autónoma de Asunción.

Inversión

En este escenario, el gobierno actual planea duplicar la inversión pública en educación. Durante el 2014 se invirtió 4,8% del PIB en educación y para los próximos tres años se planea aumentar esta cifra al 9%. Por lo tanto, para el 2018 se estima un incremento en el gasto por cada alumno inscripto en el sistema formal de educación escolar básica y media de 505 a 1.208 dólares americanos.

Un ejemplo del esfuerzo del gobierno por apoyar a la educación es el nuevo fondo de becas Don Carlos Antonio Lopez, donde se destinan 73 millones de dólares americanos por los próximos cinco años para enviar a paraguayos a especializarse en las mejores universidades del mundo. La primera convocatoria de dicho concurso se realizó en junio de este año y adjudicó 89 becas.

Las acciones del gobierno por aumentar la inversión en educación contribuirán a mejorar su calidad, pero tanto las inversiones como dicha mejora deberían ir en constante aumento para aprovechar el bono demográfico, considerado una ventaja comparativa de Paraguay. La inversión en los jóvenes y en su educación es fundamental para formar capital humano para que en un futuro esté en condiciones de contribuir al desarrollo económico y social del país.5DIAS

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