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BBVA ratifica proyección de crecimiento de 4,2% para Paraguay

El BBVA divulgó un estudio de la coyuntura económica que señala que el crecimiento mundial será de 3,5% en 2015, una décima más que el año pasado. Este mejor desempeño provendrá de las economías avanzadas.
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En el caso de Estados Unidos, en particular, el año inició con un bajo dinamismo que en parte lo explica la atípica severidad de las condiciones meteorológicas, a lo que se sumaron el impacto del menor precio del petróleo sobre el sector energético y la apreciación del dólar sobre las exportaciones.

A pesar de ello, estimamos que el producto se acelerará en cinco décimas este año, hasta 2,9%, apoyado en la fortaleza que continúa exhibiendo el mercado laboral, algo que le dará soporte al gasto de las familias en los próximos trimestres y de esta manera a la actividad económica. En este contexto, prevemos que la FED empezará a elevar su tasa de política en setiembre y que los incrementos posteriores serán graduales. Por el lado de las economías emergentes, el panorama es distinto.

En China y Latinoamérica, la desaceleración económica ha ido ganando espacio. El crecimiento de la primera, en particular, se ha ido moderando debido al ajuste en el mercado inmobiliario, la apreciación de la moneda doméstica, y los efectos de la consolidación fiscal de los gobiernos locales, pero las medidas de estímulo que vienen implementando las autoridades, y que se espera que continúen, favorecerán que la expansión del producto en 2015 se ubique en 7,0%.

Hacia adelante, el soporte de las economías avanzadas llevará a que el dinamismo del PIB mundial en 2016 sea aún mayor, de alrededor de 3,9%.
Paraguay

La economía paraguaya avanzará 4,2% en 2015, impulsada por la demanda interna, y mantendrá ese ritmo de expansión en 2016, lo que la ubicará como una de las más dinámicas de la región en los próximos dos años. El PIB aumentó 4,4% en 2014, apoyado en la demanda interna, y mostró una aceleración en el último trimestre de ese año, dinamismo que se mantuvo a principios de 2015. Prevemos que en los siguientes dos años el motor principal del crecimiento será la inversión, tanto privada como pública, debido a que nuevos proyectos de infraestructura bajo el esquema de Asociación Público Privada empezarán a ser construidos. El aporte al crecimiento de la producción agrícola, por otro lado, será acotado debido a que la cosecha de soja (principal producto agrícola) ya se ubica en niveles récord. En el medio plazo, nuestro escenario base considera que la expansión de la actividad seguirá en línea con la del potencial. Para sostener ese ritmo será necesario continuar implementando reformas para reducir los problemas de infraestructura, generar un mejor clima para los negocios con el fin de atraer más inversión, mejorar la educación, y diversificar la economía y la base exportadora. Por el lado de las cuentas fiscales esperamos déficit manejables y decrecientes en los siguientes dos años. El déficit fiscal se ubicará alrededor de 1,5% del PIB en 2015 y disminuirá a 0,7% en 2016. Esta senda considera que el Gobierno realizará ajustes para mantener el déficit dentro de los límites contemplados en la ley, lo que contribuirá a consolidar la credibilidad de la regla fiscal. Del lado externo, en el corto plazo habrá una mejora transitoria en la cuenta corriente de la balanza de pagos. Prevemos un leve superávit en 2015, principalmente explicado por el efecto positivo del descenso del precio promedio del petróleo en un contexto en el que Paraguay es un importador neto de este insumo.

Ello será en parte compensado por el impacto negativo de los menores precios de exportación (agrícolas) y la debilidad de la demanda externa. En 2016, cuando proyectamos que el precio promedio del petróleo revierta al alza, la cuenta corriente volverá a ser ligeramente deficitaria. En este contexto, la moneda local seguirá una tendencia a debilitarse moderadamente.

En cuanto al panorama de precios, proyectamos que la inflación seguirá ubicándose dentro del rango meta. La meta de inflación fue modificada a inicios de año, recortándose de 5% (+/- 2,5pp) a 4,5% (+/- 2pp). Ello es más coherente con el ritmo al que han venido incrementándose los precios desde hace tres años y es consistente con las expectativas inflacionarias de corto plazo. Además, favorece la desdolarización financiera. Prevemos que en 2015 la meta será alcanzada, pues el impacto al alza de la depreciación de la moneda local y de la brecha del producto ligeramente positiva será compensado con el descenso de las cotizaciones internacionales de las materias primas (petróleo y alimentos). En este entorno en el que la actividad avanzará a un ritmo similar al del potencial y la inflación se mantendrá dentro del rango meta, prevemos que el Banco Central de Paraguay mantendrá la tasa de interés de referencia en su nivel actual de 6,25% durante lo que resta del año.

Finalmente, los factores de riesgo sobre nuestra proyección de crecimiento están balanceados. Los principales escenarios que inducirían un impacto negativo sobre el crecimiento de este año son un mayor deterioro que el anticipado de la economía brasileña, el principal mercado para las exportaciones paraguayas, y una depreciación más acentuada que la prevista del rublo ruso, algo que resentiría la demanda de bienes importados que tiene este país, entre ellos la de carne de Paraguay. De otro lado, también se tienen riesgos al alza sobre la proyección de crecimiento económico. Uno de ellos es que los proyectos de infraestructura que se tienen en cartera se ejecuten de manera más rápida. El otro, que la cotización internacional del petróleo (como promedio en el año) descienda más que lo esperado, lo que es beneficioso para una economía que es importadora neta de este insumo porque le da soporte al gasto de las familias y abarata los costos de producción en el país. Tomando en cuenta la probabilidad de ocurrencia que le asignamos a cada uno de estos eventos y el impacto que tendrían sobre la actividad económica, los riesgos sobre la previsión de PIB están balanceados.

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